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 INDICE - LÉXICO - ETIMOLOGIAS - ORIGEN DE LAS PALABRAS

EL ALMANAQUE & LA CASA DEL LIBRO

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CALIDAD

La quálitas latina la hemos bifurcado entre la cualidad y la calidad. Es una sutileza de la lengua española hilar tan fino. Para simplificar digamos que la cualidad está más cerca de la forma latina y de su significado primigenio; que es un cultismo que pretende remontarse de nuevo a ese significado. La calidad en cambio es ya resultado de una evolución de la palabra y el concepto hacia la valoración de cada cosa en su respectiva escala de lo bueno y lo malo. Por lo general se trata de una escala de valores estandarizada.

Hablamos de la calidad de la enseñanza. Muy bien, todos entendemos de qué estamos hablando. Sabemos que se trata de determinar el grado o lugar que ocupa o puede o debe ocupar la enseñanza en cuestión, en la escala de lo bueno y lo malo. Nos referimos, dentro de las maneras posibles de ser la enseñanza, a la clase de enseñanza. Pero si de pronto pasásemos a hablar de la cualidad de la enseñanza, percibiríamos que se ha producido un ligero desplazamiento del significado. ¿Hacia dónde? Pues exactamente hacia la respuesta a la pregunta: "¿Cuál?" En efecto, entendemos por cualidad, aquello por lo cual cada cosa es lo que es y se distingue de las demás. Es cierto que luego estos dos términos se entrecruzan y se intercambian; pero es ahí donde está su diferencia.

Por eso, precisamente por eso, la calidad de la enseñanza no depende tanto del cómo se enseña (las dos últimas reformas, seducidas por los pedagogos, engordaron tremendamente el cómo, adelgazando el qué hasta rozar la nada), sino de qué se enseña, de la respuesta a "¿Cuál?" O dicho en gramática parda, que nos acerca definitivamente al significado profundo de la expresión: "¿Cualo?" La calidad es un carácter secundario de la cualidad. Lo sustancial es el cuál, el qué; y lo accesorio es el cómo. Por eso, si volvemos a perdernos en el cómo olvidándonos del qué, no haremos más que sumergirnos otro poco en el mismo lodazal.

Vamos al latín: qualis (plural masc. y fem. quales) es un adjetivo interrogativo directo e indirecto del pronombre interrogativo quis (quién; neutro quid = qué), y pregunta por la condición, la naturaleza, la especie del quis. Es decir que en origen el interrogativo qualis pregunta a qué genero de cosas pertenece el objeto o el sujeto en cuestión. El quis o el quid sólo quedan bien definidos si se hace referencia al orden o categoría de cosas a que pertenecen. Primum docet deos esse, deinde quales sint, dice César. "Primero les enseña que existen los dioses, luego de qué naturaleza son" (no qué tal son). No los califica, sino que los cualifica.

Por cierto, a los romanos nunca se les ocurrió la palabra qualiticatio, que de haberla compuesto, hubiese sido para expresar el esfuerzo del alumno en mejorar sus cualidades y su calidad; nunca para expresar la valoración que de él hacen los profesores. He ahí una profunda corrupción de la lengua, que delata una mayor corrupción de la función del maestro. Si esta palabra tuvo un parto natural, al nacer debió significar el esfuerzo del maestro por mejorar al alumno; no el simple ejercicio de juzgarlo.

Mariano Arnal

 


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