La Navidad de El
Almanaque

EL MUÉRDAGO
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Vive sobre los troncos o las ramas de
álamos, sauces, perales, manzanos, abedules, tilos, arces, abetos, nogales,
y así hasta más de 50 especies. Raramente crece en el roble y en la vid. La
variedad Viscum laxum vive sobre el pino; la variedad cruciatum,
sobre el olivo. El muérdago desarrolla unos brotes chupadores que
penetran pajo la corteza del árbol en que se alojan. Sus bayas se utilizan
para preparar la liga de cazar pájaros. La variedad Loranthus europaeus, llamada también
visco quercino por ser huésped preferente de la encina (quercus),
es de un verde pardusco, lampiño, con ramas cilíndricas, hojas oblongo-espatuladas,
flores verde amarillento, bayas amarillas aovadas, es originaria de Europa y
Asia, tiene un gran recorrido histórico: fue muy apreciado por los druidas y
por los demás pueblos celtas de Europa, en especial los galos, que
transmitieron esta tradición a los anglosajones. El muérdago ocupó un
lugar importante en la farmacopea antigua. También está presente el muérdago en la mitología
nórdica, consagrado en ella al dios Baldur, a quien estaba consagrada la
primavera. Se utilizó en esas latitudes como planta de buen augurio y
estuvo presente en las fiestas del solsticio de invierno. En esa misma línea
tradicional, se desarrolló especialmente en Inglaterra el comercio de esta
planta para presidir en las casas las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Por lo
general se colgaba del techo. Y no sólo se consideraba que traía buena
suerte, sino que además bajo los auspicios del muérdago, el joven que
sorprendía a una chica bajo esta planta, tenía licencia para besarla. Así
nos lo describe Charles Dickens en su novela "Los papeles póstumos del
Club Pickwik". La especie auténtica ligada a esta tradición es el
viscum album de los manzanos de Bretaña, en Francia. En Andalucía, donde el muérdago que parasita los olivos
daña a estos árboles de forma considerable, al muérdago lo llaman
marojo. Y a la operación de limpiarlos de muérdago, desmarojar. |