Este nombre, yendo contra
corriente, en vez de evolucionar desde un sustrato germánico hacia las lenguas
románicas, ha hecho el recorrido inverso: ha ido desde una forma latina (probablemente
Ceciliano, gentilicio de Cecilio), hacia la forma celta Kilian, que a su vez pasando al
latín dio lugar a Kilianus, del que procede la forma Kiliano. El gran héroe con
el que se inició este nombre, fue Cecilio Metelo, noble romano que por salvar otras vidas
arriesgó la suya en un incendio. En esta operación perdió la vista; pero tanto su
familia como los demás romanos consideraron muy honroso haber quedado ciego por tan noble
causa, por lo que le llamaron afectuosamente "el cieguecillo", y con este nombre
se honraron a partir de entonces en primer lugar su familia y además muchísimos romanos.
En época cristiana llegó a ser más común en femenino: Cecilia. En las más recientes
tendencias onomásticas se considera un valor la recuperación de formas antiguas y nobles
de nombres que por su mucho uso se han ido devaluando. Es el caso de Kilian, forma celta
del antiguo Ceciliano de origen romano.
San kilian (o kiliano) fue un monje irlandés
que recibió la dignidad de obispo de Wurzburgo (Alemania). Nació Kilian hacia el 640 y
desde muy joven ingresó como monje en el monasterio de Hy. Siendo aquel aún tiempo de
misiones en Europa, porque sólo estaban cristianizados los grandes núcleos urbanos,
pasó el santo a Francia a ejercer su ministerio de la predicación.Su labor fue sumamente
fructífera, por lo que el papa le autorizó a extender su campo de acción por donde
quisiera. Se internó, pues, en Alemania recorriendo las poblaciones de las riberas del
Rhin, llegando a Herbipoli (Wurzburgo), en el condado de Franconia, de la que fue
consagrado obispo. Extendió su acción pastoral también a Turingia, donde convirtió a
Gorbert, al que persuadió para que repudiase a Geilana, viuda de su hermano, con la que
se había casado. Geilana no se lo perdonó, y esperó la ocasión propicia para vengarse.
Lo hizo el año 689, mandando matarle en secreto a él y a otros tres clérigos. Se
conmemora la fiesta de este santo el 8 de junio según unos santorales, y el 13 de
noviembre según otros. Los Kilian, por tanto, pueden optar por una de estas dos fechas
para celebrar su onomástica.
El nombre de Kilian pasó también a convertirse en
apellido, que honró el célebre geólogo francés Carlos Constancio Conrado Wilfrido
Kilian. Nació en Schittigheim (Alsacia) en 1862. Fue catedrático de geología en
Grenoble. El gobierno le puso al frente de un equipo de investigadores cuya misión era
explorar en Andalucía las cadenas calcáreas situadas al norte de Sierra Nevada. Realizó
también misiones geológicas en Mallorca y en el Sáhara; pero donde se concentraron
finalmente sus investigaciones de campo fue en los Alpes franceses, cuyas peculiaridades
geológicas llegó a conocer con una minuciosidad increíble. Cerca de una veintena de
publicaciones especializadas acreditan sus extraordinarios conocimientos geológicos. He
ahí un gran investigador entre los Kilian, junto al gran luchador que fue san Kilian y al
valor del romano fundador del nombre. Virtudes hay en él como para sentirse satisfecho y
emular a los que lo llevaron. ¡Felicidades!